Quien soy

Desde pequeño siempre tuve una conexión especial con la guitarra. Recuerdo aquella primera guitarra eléctrica de juguete que me regalaron, con su pequeño amplificador y un micrófono. Pasaba horas jugando con ella, y aunque no supiera tocar, solo el hecho de hacer ruido ya me bastaba para sentirme feliz.
Con los años decidí tomar este camino de verdad. Agarré la guitarra que mi padre tenía en casa y empecé a iniciarme en el mundo de las rumbas y el flamenco. En mis peores momentos, la guitarra fue mi refugio. Me ayudó a tener un foco, a no perderme por caminos que no me llevaban a nada bueno.
Por eso hoy quiero ayudar a todos aquellos que siempre quisieron tocar y no se atrevieron a empezar. A los que buscan en la guitarra su momento de calma y paz. A quienes quieren usarla como herramienta para sanar, reconectar y encaminar su vida.
Mi forma de enseñar combina técnica, repertorio y mentalidad. Trabajo desde la calma, la presencia y el disfrute, porque creo que la música se aprende mejor cuando uno se siente seguro, acompañado y libre de presión. Cada persona tiene su ritmo, y mi trabajo es ayudarte a encontrar el tuyo.
Qué puedes esperar si aprendes conmigo

